Antepasados de Gabriela

Largo viaje al nacer

Unico recuerdo dulce

Ultima escuela y primer sin sabor

Leer, escribir, aprender, enseñar

Los Sonetos de la Muerte

El amor de la ciudad

Temuco, Santiago y ¡Adiós!.

De Chile a México

Tres regresos

El Premio Nobel

"Una Chilena Universal"

"Ya me llama el que es mi dueño"

 

Antepasados de Gabriela:

Gregorio Godoy e Isabel Villanueva se habían conocido y casado en San Félix, donde tuvieron sus tres hijos.

Isabel alza los ojos al cielo prometiéndole a Dios consagrar a todos sus hijos al culto de El. Terminado el estudio de los niños se fueron a la Serena. Pronto Carmen se convirtió en monja del buen Pastor. Zoila se hizo hermana de la Caridad. Jerónimo estudiaba en el seminario. Luego de un tiempo se arrepiente de su vocación y lo comenta en la familia. Doña Isabel se desespera y por su locura no le perdona la falta que cometió su hijo. Jerónimo abandona su hogar.

EL PADRE.

Nació el 24 de septiembre de 1856; lo nombran profesor en la Escuela Rural Nº10 de la Unión. Era muy querido por la gente que lo rodeaba gracias a sus dotes artísticos.

LA MADRE.

Petronila Alcayaga Rojas, era una mujer con gran atractivo físico. Sus padres eran Francisco Alcayaga y Lucía Rojas. Era muy conocida en el Pueblo, por lo cual Jerónimo no tubo dificultad para saber sobre ella; era viuda y con una hija de 14 años, Emelina . La voz de ella enloquecía a Jerónimo por lo que hicieron un dúo. Con 12 años de diferencia el amor no tenía límites para ellos. Se casaron en 1887.

La familia de Petronila abundaba en todo el valle. Los Alcayaga, en cambio, provenían de una familia de solo 4 miembros.

 

Largo viaje al nacer:

La felicidad inicial del matrimonio Godoy Alcayaga duró hasta 1888, por la razón que Jerónimo fue suspendido por acusaciones de poca eficiencia en su labor.

En esa primavera ya estaba embarazada Petronila por lo cual se comentaba la dificultad de su parto (44 años ). Esos pronósticos coincidían con malestares de la madre, trasladándose a Vicuña porque en caso de emergencia tenían la asistencia médica. Se instalaron en la calle Maipú que se convertiría en la casa natal. La conciencia de Jerónimo hizo que se convirtiera en un hombre hogareño.

Llegó la hora del parto; a las 4:00 de la mañana del 7 de abril de 1889, nació Gabriela Mistral con algunos inconvenientes. Jerónimo la bautizo en la iglesia parroquial en Vicuña, llamándola Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga. Su padre muy emocionado escribió sus versos como regalo:

 

Oh dulce Lucila

que en días amargos

piadosos los cielos

te hicieron nacer

Quizás te deparo

para ti, hija mía,

el bien que tus padres

no quiso ceder

 

Don Ramón Herrera, gobernador de Elqui, llama al profesor Godoy para restablecer el cargo y cobrar los meses anteriores. Con esto, la familia regresa a la Unión. Lucila tiene solo 10 años de vida. Con razón diría más tarde Mistral "mi nacimiento en Vicuña fue puro azar".

En su memoria, su casa natal, Vicuña, la transformó en museo. Algunos de los recuerdos de Lucila eran: "Los árboles tienen mi misma edad".

Pieza de Gabriela Mistral

 

Unico recuerdo dulce:

Con 1891 comienza en Chile una sangrienta guerra civil. Los rencores alteraron la paz de Elqui y que por casualidad el profesor Godoy fue trasladado a Ovalle y desde allí a Santiago.

La hija mayor de Petronila asume el sustento de la familia. Primero encontró trabajo como profesora ayudante en Paihuaro, y en 1892 la asignan directora de la escuela de niñas de Montegrande.

En esa escuela Lucila aprende a leer, en solo un mes.

Recordando este tiempo dirá "mi Montegrande, donde me crié de 4 a 10 años, que es el único recuerdo dulce de esa infancia".

Nunca fue buena para los números.

Las poesías de su padre la motivaron a ser poetiza. Con la muerte de sus padres Lucila se transformó en una niña silenciosa y retraída. Sus recuerdos son muy vagos por lo que dirá: "Ese tiempo y el de maestra rural en la Cantera me hicieron el alma".

 

Ultima escuela y primer sin sabor:

En el único colegio que podía cursar estudios completos era la Escuela de Mujeres de Vicuña dirigida por una profesora ciega, llamada Adelaida Olivares. Se destacó por su participación en distintas actividades.

Muchas veces fue humillada por su timidez ante sus compañeras.

El poema "La maestra rural" fue dirigido a su media hermana por las horas dedicadas a ella y a lo estudiantil.

En 1938, Gabriela Mistral visita su pueblo natal donde revive antiguos recuerdos.

 

Leer, escribir, aprender, enseñar:

Gabriela regresa como profesora a su escuela pasada. A los 14 años empezó a trabajar en una escuela llamada Compañía Baja.

Los poemas de Gabriela, ya eran leídos por algunos, como:

"Yo no puedo cantar porque no brota

el verso ya de mi alma entristecida

¿Quieres que vibre el arpa que está rota?

¿Quieres que cante el alma que está herida?.

Ella no sabe como llegar a ser una gran persona por eso es que se hacía pasar por otra gente.

Postula con grandes esfuerzos económicos en la Escuela Normal de la Serena. Fue rechazada por el Padre Munizaga, por sus escritos que al sacerdote les parecieron muy liberados (esto ocurrió en 1905). Un periodista, al sentir compasión de ella, le abrió su biblioteca personal.

Se traslada como profesora rural a la Escuela La Cantera.

El 23 de julio de 1908 aparece su primer poema firmado como Gabriela Mistral.

La Serena fue muy importante para su formación intelectual. Y en esa lectura "Ella me asqueó para toda la vida de la elegancia vana y viciosa en la lecturaŠ".

 

Los Sonetos de la Muerte:

Los primeros Juegos Florales de Santiago que en 1914, se convirtieron, con el paso del tiempo, en el concurso más importante de nuestras literaturas. Postularon 96 poetas. Nadie pensó que una profesora del colegio de los Andes ganaría el primer lugar con los "Sonetos de la Muerte". Todos esperaban la velada de gala que se realizó el 22 de diciembre, a teatro lleno. Asistieron muchas autoridades. Todos esperaban su aparición pero se llevaron una sorpresa al saber que Isauro Santelices fue el que representó a Gabriela Mistral. Orgulloso recibió el Diploma y la medalla de oro.

Ya listo para regresar, en la Estación de La Cantera, Isauro se encontró con ¡Gabriela Mistral!, quién emocionada le contó que había estado en la galería, escuchando sus versos ganadores y aplaudió junto a la gente.

Pero en los poemas ella expresaba la muerte de un ser querido. Su nombre era Romelio Ureta. Lo conoció cuando ella era profesora y el trabajaba en los Ferrocarriles. El era muy tímido y callado. Un día Lucila le propuso una "cita de amor" para ver que ocurriría con ellos. A los pocos días Romelio se suicidó. Nadie supo por que.

Esto fue la que la inspiró para escribir los "Sonetos de la Muerte".

Se fue a los Andes donde pasó largo tiempo de vida. Allí conoció a Pedro Aguirre Cerda quien era un profesor titulado de abogado. Entre sus amigas tuvo a Laura Rodig que se dedicaba a ser escultora.

Aguirre Cerda habló con el presidente diciéndole que la persona indicada para hacerse cargo de la Dirección del Liceo de Punta Arenas era Gabriela Mistral. Él aceptó y firmó el contrato designándole el puesto. Gabriela hizo sus maletas y partió de nuevo.

 

El amor de la ciudad:

Gabriela después de haber sido profesora en Traiguén, Antofagasta y Los Andes, en Punta Arenas es donde se le hará más difícil.

El primero de junio de 1918 le ofrecen una recepción en el Hotel "Kosmos".

Ella muy emocionada le dedica una poesía a Punta Arenas, describiéndolo. Lucila junto a su secretaria, Laura Rodig, comenzaron a plantar árboles en la Plaza y en la Avenida Colón. Más tarde le dedicó dos poesías llamadas "Tres árboles" y "Arbol Muerto". En la ciudad existían muchos paisajes culturales en aquella época. Se hablaba sobre la "chilenización de la zona", escribiéndole algunas poesías.

Gabriela también escribió sobre la educación y el niño, donde su inspiración se elevó aún más en esa ciudad. Ella luchó para que en el diario se publicara una página donde contaran Crónicas de los colegios.

Entre otros cambios que se propuso fue lograr vacaciones de invierno para los niños.

Gabriela siempre realizaba visitas a cárceles, hospitales y poblaciones, aconsejándoles y ayudándoles.

En el invierno de Magallanes logró el título de su libro "Desolación".

Su secretaria Laura Rodig cuenta que el 7 de abril de 1919, el día en que Gabriela Mistral cumplía treinta años, le obsequió algo muy curioso. Cuarenta libretas de tapas firmes y flexibles, donde Gabriela les fue dando a cada una un destino. Escribió sobre: Los ríos de Chile, Los pájaros de Chile, Yerbas Medicinales, etc. .

A Gabriela le gustaba todo en Punta Arenas, menos el frío. Pero tuvo que partir de nuevo. El 30 de Marzo de 1920 hizo entrega de su cargo, y el 5 de Abril se embarcó en el vapor Orcoma.

 

Temuco, Santiago y ¡Adiós!.

En el Otoño de 1920 el recuerdo pertenece a un adolescente llamado Ricardo Reyes, aunque conocido como Pablo Neruda. Se frecuentaban muy pocos pero eran buenos amigos. Ella le dedicó algunos libros donde trataban sobre su familia.

También fue acusada por un senador de la zona por "meterse en la política". Muchas veces Gabriela salía junto a su secretaria a recorrer la ciudad, donde fueron espectadoras de grandes incendios forestales. Entre otros amigos tenían a Augusto Winter, poeta ecológico.

Gabriela al escuchar un día en la calle una grosería a una mujer embarazada, se le ocurrió dedicarles poemas a las madres.

Gabriela ya no quiere permanecer en Temuco. En Santiago se ha fundado un Liceo de Niñas. Pero se ha dado cuenta que no tiene título profesional.

Sabemos que fue fundadora del Liceo Nº6 el 14 de mayo de 1921. Se creó una polémica.

Ella no sintiéndose cómoda ahí se retira. Pero sigue dedicándoles cartas a sus alumnas. No lo hace como una profesora, sino como una madre chilena, porque en la distancia, todas llevan el apellido de la patria.

 

De Chile a México:

Más tarde, José Vasconcelos, Ministro de Educación de México, la invita a colaborar a la gran reforma educacional de su país. El 22 de junio de 1922 se embarca en Valparaíso junto a su secretaria.

Las reciben muy gratamente. Le asignan como secretaria a Palma Guillén.

Con su llegada fue fundada una escuela en México. También fueron asignados con el nombre de Gabriela Mistral calles, estatuas, bibliotecas, etc. .

Con el cambio provocado en México, Gabriela diría que en este país tuvo tiempo de descanso.

Ganó una popularidad, tanto que asistió al Congreso de Campesinos, en el anfiteatro de la Universidad como incógnita. Pero en medio de la asamblea alguien la descubre y la hace pasar al escenario. Entre los campesinos, una voz grita pidiendo darle un abrazo a Mistral. Ella muy contenta hace el gesto de las manos cruzadas.

En 1921 el prestigioso profesor Federico de Onís había dado una conferencia sobre la poesía de Mistral en el instituto de las Españas, de Nueva York. Este nombre no era conocido, aquí se escuchaba por primera vez, mandándose a publicar un libro de ella. Gabriela no estaba muy convencida, pero el poderoso paisaje magallánico había sembrado en la naturaleza la desolación de su alma.

El libro apareció en Nueva York en 1924. También habían variado las ediciones: Vida, La Escuela, Infantiles, Dolor, Naturaleza, Prosa escolar-cuentos.

Casi todos los libros que publicaba lo hacía en el extranjero, donde empezó a ser conocida en todo el mundo.

En 1923 la Editorial Nacimiento publica el libro Desolación en su primera edición chilena. Este libro aparece en mayo. En junio se publica Crepusculario que trata sobre su amigo Pablo Neruda.

Ya que en Chile fueron escuchados, el rector de la Universidad de Chile, Don Gregorio Amunátegui, el consejo de Instrucción Pública le otorga el título de profesora de Castellano.

 

De México al mundo:

En mayo, en 1924, Gabriela se embarca en el vapor Patric desde México. Fue una despedida muy triste para ella. Los niños desfilan en el parque cantando las canciones de ronda de Mistral. Ella agradece al país por haberla dejado hacer lo que quiera.

Gracias a Gabriela ahora los escritores chilenos reciben becas para sus estudios.

Ya e 1924 ha pasado por Estados Unidos y desde allí embarcarse a Europa.

Más tarde Gabriela escrito, dijo: "Todo lo que yo se, poco pero muy fértil, en mi vida, ella, Europa, me lo ha dadoŠ".

Hace un mes ha dejado América, diciendo: "La diferencia del Mediterráneo con ellos es la del Vino en la Copa".

En 1924 pública su segundo libro Ternura, por la Editorial Saturnino Calleja.

Ya en 1925 se regresan a América. Después de un largo viaje, arriban en Montevideo. Ya acercándose a las orillas, Gabriela observa que la gente comienza a agitar pañuelos. Ella pensaba que iba alguien importante en el barco. Pero para su sorpresa ese recibimiento iba para ella. Muy emocionada, se encierra en su camarote. Gabriela lo único que quiere es regresar a su patria.

Por ese tiempo estuvo trabajando como profesora en Paraguay.

 

Tres regresos:

En febrero de 1925 el vapor la Oropesa arribó en Punta Arenas. No fueron recibidas por nadie, solo por el viento polar.

El crítico Hernán Díaz Arrieta cuenta que Gabriela lo único que quería era ir a La Serena a ver a su madre. Más tarde parten hacia Valle de Elqui. El 15 de septiembre Vicuña la declara "Hija Predilecta", otorgándole la jubilación como profesora.

 

1938: Tala.

Gabriela Mistral, esta vez, entra por Buenos Aires, Donde ha publicado su libro Tala.

Visitó Puerto Montt y Osorno. Invitada a Chillán, se desvía a Valdivia, donde descansa algunos días.

Ya que siempre recibía homenajes en todas partes, ella pidió que la dejaran pasar tranquila en cada ciudad.

El acto oficial se desarrolló el 12 de mayo, donde había salido a leer el joven profesor de matemáticas del Liceo: Nicanor Parra, donde Gabriela Mistral lo reconoce como un verdadero poeta ya formado.

 

1954: Lagar.

En su último regreso en vida lo hace desde Nueva York, donde toma el cargo de Cónsul General de Chile, recibiendo todos los honores correspondiente a tan ilustre visita. Luego visita su ciudad natal donde se encuentra con su gente.

En su tercer viaje publica el libro "Lagar", única obra cuya primera edición fue editada en Chile en el año 1954.

El caso más notable es su libro "Poemas de Chile", publicado en 1967, después de su muerte.

 

El Premio Nobel:

 

La Academia Sueca fue la encargada de otorgarle el Premio Nobel de Literatura de 1945, encontrándose Gabriela en la ciudad de Petrópolis. Esta noticia no fue recibida con tanta alegría ya que se encontraba afectada por el gran dolor de haber perdido a Yin Yin, el sobrino que ella había criado como su hijo, quien falleció en 1943.

Gabriela Mistral partió a Estocolmo el 18 de noviembre para recibir dicho premio. No se encontraba en perfectas condiciones de salud, pero tuvo que hacer un gran esfuerzo para llegar en buenas condiciones a dicha ceremonia, donde es recibida por funcionarios suecos y diplomáticos chilenos. El diploma es entregado por el rey Gustavo V de Suecia el 10 de diciembre, en el Palacio de los Conciertos de Estocolmo.

Allí frente al rey y el príncipe, se cumplían, una vez más, los versos de esta vate, es decir, vidente, de Montegrande:

"Y Lucila, que hablaba al río,

a montaña y a cañaveral,

en las lunas de la locura

recibió reino de verdad."

 

"Una Chilena Universal":

Así la encontraremos instalada o de paso en Génova, Madrid, París, San José de Costa Rica, Petrópolis, Santa Bárbara, Veracruz, Nápoles, Nueva York.

Desde que ganó el Premio se intensifica Internacionalmente. En 1945 es designada Cónsul de Chile en Los Angeles, Estados Unidos y luego Santa Bárbara, donde se compra una casa con la plata del Premio.

La Asociación Bibliográfica y Cultural de Cuba le otorgaron una medalla anual a Gabriela.

En Buenos Aires, la Editorial es Espasa-Calpe lanzaba una segunda edición de Ternura.

En 1946 le ofrecen otros homenajes: en París se le otorga el grado correspondiente a la Legión de Honor. En Italia es Doctor Hornoris Causa de la Universidad de Florencia. El mismo grado le otorga en 1947, en Mills College, de Oackland, California, y New Orleans la declara "Hija ilustre de la ciudad".

Entre 1948 y 1949 regresa a México, como Cónsul en Veracruz.

También recibe el premio Cierra de las Américas, en 1950.

Los suecos no conocían el Premio Nacional de Literatura, y en Chile no conocían bien a Mistral. Recién en 1951 se le otorga dicho premio. Con 100.000 pesos donó libros a la biblioteca que llaman " Gabriela Mistral de Vicuña".

Los años más difíciles fueron en 1954, donde en Chile publica su libro Lagar.

Su última aparición en público lo hizo el 10 de diciembre.

Vuelve a Nueva York.

"Ya me llama el que es mi dueño":

Entre los amigos que la ayudaron, tenemos al escritor Germán Arciniegas, el filósofo francés Maritain y su secretaria Doris Dana.

Durante días tuvo muchas ilusiones y visiones. El cáncer de las páncreas de Gabriela la ha deshidratado. Por su grave enfermedad murió el 10 de enero de 1957. Desde Estados Unidos su cadáver fue transportado en un avión de la Fuerza Aérea a Perú. Allí paso a un avión de Chile donde regresaría a su Patria.

La Universidad de Chile la acogió. En su Salón de Honor fue el velatorio.

Todo su pueblo fue a rendirle honores, donde no existía ningún premio. Era una cola interminable de gente, que lo único que querían era verla una vez.

El 21 de enero sus restos fueron trasladados al Cementerio General, en espera definitiva en Montegrande.

En marzo de 1960 se cumplió su sueño. En el libro Poema de Chile, después de muerta, dice:

"Este mi segundo cuerpo

en el punto en que comienza

Patria y Madre que me dieron".

En un vehículo en caravana va su segundo cuerpo, enterrado en un lomaje que vigila, " El punto en que comienza" su historia:

"Porque todo lo que he olvidado

menos un valle y un pueblo.

El valle lo mientan "Elqui"

y "Montegrande", mi dueño."

 

 

Obras de Gabriela

En 1912 publico por primera vez un poema suyo, Tres Sonetos a la muerte, recibiendo un importante premio en los prestigiosos juegos florales de SANTIAGO. Algunos poemas como Oración a la maestra y rondas escolares comenzaron a aparecer en las principales publicaciones CHILENAS y poco a poco fueron pedidas por los medios de comunicación internacionales, hasta que finalmente se publicó su primer libro, DESOLACION, en 1922. Otras de sus obras fueron Lectura para Mujeres (1922), Ternura (1924), Tala (1932), Lagar (1954).

Murió en Nueva York en 1957.